¿Qué es la
Energía Solar?

Fotovoltaica

Energía Solar Térmica
Las instalaciones de energía solar térmica aprovechan la radiación solar para calentar un fluído. Su funcionamiento se basa en hacer circular ese fluído por el interior de un panel en el que se consigue una alta temperatura.

La energía solar térmica es una solución barata y limpia que actualmente está siendo muy infrautilizada en Galicia. La Consellería de Industria y Comercio de la Xunta de Galicia a través del Instituto Enerxético de Galicia (INEGA), y el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) están fomentando su utilización con programas y subvenciones que pueden alcanzar hasta el 50% de la instalación.

Las instalaciones tienen una vida útil de más de 20 aqñs, y un período de amortización de 5 a 7 años. Los fabricantes están ofreciendo garantías en los paneles de hasta 10 años.

Principales aplicaciones
Calentamiento de agua: Este es su uso más extendido, se puede llegar a reducir el consumo energético necesario para calentar el agua en un 70%. Por este motivo está teniendo una fuerte implantación en hoteles y complejos turísticos, en instalaciones deportivas y hospitales, y en general en cualquier localización de grandes consumos de agua caliente.

Climatización de piscinas: El importante ahorro económico que se obtiene con este sistema frente a los métodos convencionales empleados habitualmente, combinado con las subvenciones de la administración, han abierto un nuevo campo de enorme crecimiento para esta utilidad de la energía solar térmica.

Los establecimiento hoteleros pueden disfrutar de sus piscinas en meses en los que tradicionalmente no lo hacían, ampliando la temporada de marzo-abril a octubre.

Calefacción: A pesar de que el máximo rendimiento de la instalación se produce en los meses en los que no se emplea la calefacción, su uso está muy indicado en los sistemas de calefacción por suelo radiante a baja temperatura, donde un aumento de algunos grados en la temperatura del agua produce grandes ahorros económicos.

Los últimos modelos de paneles de alto rendimiento y los tubos de vacío, están logrando importantes rendimientos en los meses invernales, haciendo que cada vez mas su uso se esté dirigiendo hacia estas aplicaciones.

Tipos de instalaciones
Instalación por termosifón: Es la opción más económica. El fluido circula por la diferencia de temperatura que se crea entre el punto de captación y el de acumulación.
Se necesitan unas condiciones de emplazamiento y unas necesidades energéticas muy específicas para utilizarlo

Equipos compactos: Es una opción a contemplar en instalaciones para viviendas unifamiliares. En una sola unidad disponemos de todo lo necesario para la producción de agua caliente para el consumo o para apoyo al circuito de calefacción ya disponible.

Se componen de los captadores, el acumulador de agua, bomba, central de regulación y control, sensores, soportes, etc.

Instalación con Paneles: Es la instalación habitual. A partir del cálculo de las necesidades energéticas se dimensiona la instalación en función del uso que se le quiere dar. Se instalan los paneles necesarios, acumuladores de agua, circuladores, y todos los elementos necesarios para realizar la nueva instalación o adaptarla a una ya existente.

Los paneles pueden variar su coste en función de su calidad y garantía, de los fabricantes y del rendimiento que ofrecen.

Instalación con Tubos de Vacío: Los tubos de vacío ofrecen un mayor rendimiento que los paneles. Con igual radiación solar la energía que captan es superior. Su coste también es mayor.

Su funcionamiento se basa en un fluido que recorre un circuito sobre el que no incide la radicación solar directamente. En un absorbedor especial circula un medio portador que se evaporara al haber radiación solar y traspasará calor al fluido a través de un intercambiador de calor.